1.- ¿Qué es la Biomasa?

 
La biomasa es toda materia orgánica renovable de origen tanto animal como vegetal. La energía de la biomasa proviene de la energía almacenada por los seres vivos, y puede ser recuperada mediante su combustión directa.

En primer lugar, los vegetales al realizar la fotosíntesis, transforman la energía radiante del Sol en energía química, que queda almacenada en forma de materia orgánica. Después los animales incorporarán y transformarán esta materia al alimentarse de las plantas. Los productos de dicha transformación, se consideran residuos y pueden ser utilizados como recurso energético a través de su combustión.

Balance CO2 Neutro: En general, el uso de la biomasa puede considerarse neutro en términos de emisiones de CO2, puesto que el CO2 que las plantas absorben durante su crecimiento será prácticamente el mismo al que emiten durante su combustión. Por tanto, todo el CO2 emitido en el uso energético de la biomasa no contribuye al incremento de su porcentaje en la atmósfera, ayudando a reducir el efecto invernadero y a evitar el continuo cambio climático.

 


 
2.- Tipos de Combustibles

 
2.1.- Pellets:

 
El pellet es un tipo de combustible de madera granulado y alargado con un diámetro de 6-8 mm y longitud de 10-30 mm.

Se obtienen mediante prensado, dónde la propia lignina hace de aglomerante. Las ventajas de los pellets son los siguientes:

• Se elaboran a partir de los residuos de aserraderos y de carpintería, por tanto, esto no implica ninguna tala de árboles para la fabricación de los mismos. Para pellets de alta calidad (norma DIN Plus) se utiliza principalmente serrín de los aserraderos, sin ningún tipo de aditivos o complementos. Para pellets de menor calidad se pueden usar desperdicios de podas o talas o de carpinterías.
• Al ser material reaprovechado es un combustible más barato.
• Se puede dosificar. Una estufa de leña normal solo puede regular el fuego ahogándolo. Lo que perjudica mucho el rendimiento. En las estufas de pellets es la propia estufa la que añade pellets según la demanda de energía.
• Las calderas automatizadas se regulan automáticamente (con la ayuda de una sonda lambda) por lo que producen mucho menos monóxido de carbono.
• Debido a que no hace falta meter troncos grandes, el tamaño de la estufa se reduce, pudiendo ser en algunos casos portátil y autónoma.
• Posibilitan el uso de estufas y calderas programables para que se enciendan o apaguen automáticamente.
• Al rellenar mejor el espacio y ser más densos ocupan menos.

Como ventajas añadidas son más baratos que los combustibles tradicionales como el gasoil, propano y gas natural. Además producen menos contaminantes (CO2, NOx, SOx y dioxinas).

 
2.2.- Astillas:

 
Las astillas de madera son un combustible local, no sujeto a crisis y respetuoso con el medio ambiente.

Para la generación de astillas de madera no es preciso talar ningún árbol. Cada año crece más madera de la que es utilizada y para astillas de madera se pueden utilizar todos los tipos de restos de madera que ofrece la naturaleza, como por ejemplo, restos de madera procedentes de tormentas, corteza, ramas e incluso residuos de fábricas de muebles.

La producción y gestión de las astillas de madera la llevan a cabo principalmente agricultores locales que se encargan de dejar secar la madera durante unos cuantos meses y astillarla en trozos de unos 3 cm de longitud. Un cuidadoso tratamiento y secado facilitan una óptima capacidad de almacenamiento y una combustión libre de problemas y con una mínima generación de ceniza, así como bajas emisiones.

Dadas las características de la astilla, se trata de un combustible apto no sólo para instalaciones pequeñas sino sobre todo para instalaciones de mayor potencia (aunque puede ser usada perfectamente en calderas de menor potencia siempre y cuando esté preparada para este combustible).

Por lo general, las astillas se producen en la región donde se consumen, ya que su densidad energética es inferior a la de los pellets: se trata de madera astillada y no prensada, como es el caso de los pellets. Por tanto, el transporte de las astillas será más costoso.

Una de las grandes ventajas de las astillas es que su calidad no es tan importante, y su aprovechamiento contribuye a la limpieza de los bosques y a la creación de puestos de trabajo.

Para el usuario es importante saber, que necesitará un espacio de almacenamiento mayor que el de los pellets.

Las calderas de astillas son totalmente automatizadas y no tienen límite de tamaño, pudiendo alcanzar potencias de incluso varios MW térmicos.

El rendimiento y el confort son los mismos que los de las calderas de gas, gasóleo o pellets. Por sus características de automatización y ahorro de actividad, los sistemas de astillas están especialmente indicados para la calefacción en edificios de tamaño medio o grande, como hoteles, escuelas, comunidades, hospitales y centros comerciales.

 
3.-¿Por qué caldera de Biomasa?

 
Debido al continuo aumento de los precios de los combustibles fósiles, los usuarios buscan nuevas alternativas que no sólo ofrezcan una solución económica sino también medioambiental: la biomasa como recurso energético producido independientemente de las turbulencias del mercado internacional del petróleo no contribuye al efecto invernadero. Las nuevas generaciones de calderas de biomasa ofrecen una total comodidad a los usuarios. Los motivos son sencillos:

* El precio de los pellets es sensiblemente inferior al de otros combustibles convencionales.
 
 

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